El proyecto cordillerano fue presentado oficialmente ante más de 50 museos de esquí de todo el mundo nucleados en la International Snow Sports Museums’ Association (ISSMA), recibiendo el respaldo y acompañamiento de la comunidad global de preservación de la historia de la nieve.
El Museo de Esquí de Esquel dio un paso histórico en su consolidación patrimonial al integrarse formalmente a la Asociación Internacional de Museos de Esquí y Nieve (International Snow Sports Museums’ Association – ISSMA), la red global auspiciada por la prestigiosa International Skiing History Association (ISHA) que nuclea a las principales instituciones dedicadas al rescate y preservación de la historia de los deportes invernales en el mundo.
La incorporación se oficializó este miércoles durante el encuentro mensual que la entidad internacional realiza por videoconferencia. A lo largo de una hora y media de intercambio, referentes de alrededor de 50 museos de nieve de diversos países dieron la bienvenida a la iniciativa patagónica. Durante la sesión, Federico Urquizú presentó la historia, el acervo y la visión del proyecto cordillerano, generando un notable interés entre los participantes, quienes comprometieron su asistencia técnica y colaboración para impulsar el crecimiento del museo en Esquel.
Un patrimonio con sello propio: el ingenio de los pioneros
El Museo de Esquí de Esquel nació como un espacio cultural impulsado por el coleccionista Federico Urquizú junto a reconocidos referentes locales como Arturo de Bernardi (pionero del turismo y Ciudadano Ilustre de la ciudad) y Pablo de la Fuente (guía de montaña y difusor del patrimonio comarcal), con la misión de atesorar la memoria viva del montañismo en la región y los orígenes del Centro de Actividades de Montaña (CAM) La Hoya.
La colección atesora piezas de un valor histórico y antropológico singular: ante la imposibilidad de importar tablas durante las décadas de 1940 y 1950 en la posguerra, carpinteros y vecinos locales como Raúl Mera, Emilio Cleri y Billy Hafner fabricaron los primeros esquíes de manera totalmente artesanal utilizando madera de lenga cordillerana, complementados con fijaciones rudimentarias armadas con correas de persianas y collares. Junto a estas joyas del ingenio patagónico, el archivo reúne fotografías originales desde 1945, vestimenta de época, bastones históricos y testimonios de las primeras familias y militares que abrieron las huellas en la nieve de la comarca.
Respaldo internacional para el desarrollo del proyecto
El encuentro virtual contó con la participación de figuras destacadas del esquí y la historiografía internacional, entre ellos directivos de prestigiosas instituciones de Estados Unidos y Europa. Los especialistas coincidieron en destacar la riqueza identitaria del relato de montaña de Esquel y subrayaron el desafío de sistematización y catalogación que el proyecto tiene por delante, ofreciendo metodologías de archivo, asesoramiento en conservación y vínculos con los museos más avanzados de la disciplina.
La incorporación a la ISSMA posiciona a Esquel en el mapa mundial del patrimonio de los deportes de nieve, abriendo oportunidades para el turismo cultural, la investigación histórica y el fortalecimiento de la identidad de montaña de la cordillera chubutense.







